Un problema, no una promesa genérica.
Decisión que preparar, usos excluidos, personas que implicar, restricciones y requisitos previos de información y técnicos.
El piloto sirve para verificar la utilidad de COGI en un problema concreto. Antes de empezar se acuerdan objetivos, personas, datos, plazos, devoluciones e inversión.
Un recorrido aplicado y acotado: método, herramientas configuradas y acompañamiento. El alcance se describe en la propuesta.
La primera devolución tiene un plazo que se acuerda. Medir los efectos sobre el proceso puede requerir una verificación posterior.
Los interlocutores, la disponibilidad, los requisitos previos y la inversión se definen antes. Los posibles costes de los modelos deben ser explícitos.
No hace falta un pliego de condiciones. Bastan el contexto, la decisión que sigue abierta y la restricción que la hace difícil.
Estos puntos describen el alcance que hay que definir, no un paquete ya presupuestado ni una disponibilidad acreditada.
Decisión que preparar, usos excluidos, personas que implicar, restricciones y requisitos previos de información y técnicos.
Dossier del diálogo, alternativas, evidencias, desacuerdos y condiciones de la verificación. Se aclara qué está incluido.
Duración, disponibilidad de los interlocutores, responsabilidades y plazo de la primera devolución. Se distingue el entregable de los efectos sobre el proceso.
Indicadores, línea de base y condiciones para continuar, revisar o detener el recorrido. Ninguna mejora se da por adquirida.